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  • Cómo hacer rentable un hotel boutique.

    No es abrir un hotel boutique, es saber hacerlo rentable desde el primer día. Abrir un hotel boutique se ha convertido en el sueño de muchos. Espacios con encanto, pocas habitaciones, diseño cuidado, experiencias únicas… todo eso tiene sentido. El problema es que, en demasiados casos, ese sueño se construye desde la estética y la emoción, pero no desde el negocio. Y ahí es donde empiezan los problemas. A lo largo de mi experiencia trabajando con hoteles boutique, hay algo que se repite constantemente: proyectos bien pensados en concepto, pero mal planteados en su estructura económica y estratégica. El resultado no siempre es inmediato, pero acaba llegando: ocupaciones irregulares, precios mal ajustados, dependencia excesiva de intermediarios o, simplemente, falta de rentabilidad. El error suele estar en el origen. Muchos proyectos se diseñan empezando por un concepto (nada singular ni diferencial), el espacio o la inversión en detalle, y solo después se plantea cómo se va a vender, a qué cliente se dirige o cuál debe ser su precio. Es decir, se construye al revés. La rentabilidad no es algo que se ajuste después de abrir; se diseña desde el inicio. Uno de los puntos más críticos es el posicionamiento. No basta con ser un hotel bonito o con encanto. Es imprescindible que el cliente entienda con claridad qué tipo de experiencia ofreces, para quién está pensada y por qué debería elegirte frente a otras opciones. Cuando esto no está definido, el proyecto entra en una dinámica peligrosa: competir por precio. Otro aspecto clave es el modelo de ingresos. Un hotel boutique de pequeñas dimensiones no puede depender únicamente de la ocupación. Es fundamental trabajar el precio medio, gestionar la estacionalidad y estructurar servicios y experiencias que aporten valor y generen ingresos adicionales. La rentabilidad no está solo en llenar habitaciones, sino en cómo se construye el conjunto de la propuesta. El pricing es, probablemente, uno de los elementos más sensibles. Muchos proyectos fijan precios desde la intuición o comparándose de forma superficial con la competencia. Sin embargo, el precio debe estar alineado con el posicionamiento, el cliente y la propuesta de valor. Cuando esto no ocurre, el proyecto se desajusta desde el primer momento. También es habitual encontrar proyectos muy bien diseñados desde lo estético, pero poco eficientes desde el punto de vista operativo. Espacios difíciles de gestionar, costes elevados o estructuras poco sostenibles que afectan directamente a la rentabilidad. El diseño no puede ser solo visual; tiene que ser funcional y viable. Por último, está la estrategia comercial. No se puede abrir un hotel boutique y esperar a ver qué pasa. Es necesario definir desde el inicio los canales de venta, trabajar la venta directa, posicionar correctamente la marca en el entorno digital y establecer alianzas. La venta no es una consecuencia, es una decisión estratégica. Singularidad y diferenciación son parte del éxito. He visto hoteles boutique fracasar siendo espectaculares, y otros funcionar con propuestas mucho más sencillas. La diferencia nunca ha estado en el diseño, sino en cómo estaban planteados. Abrir un hotel boutique es una decisión importante, pero lo verdaderamente determinante es cómo se estructura el proyecto desde el principio. Porque el éxito no está en abrir, sino en construir un modelo que funcione desde el primer día. Si estás en ese proceso —o si ya tienes un hotel que no está funcionando como debería— probablemente no necesites cambiar el concepto. Necesitas revisar cómo está planteado. En Hotéliting trabajamos precisamente en eso: ayudar a estructurar proyectos hoteleros para que sean no solo atractivos, sino rentables. Porque, en este tipo de proyectos, la diferencia no está en el gusto, sino en la estrategia.

  • Circularidad y rentabilidad: Alojamientos Cero Residuos de Navarra.

    El futuro del turismo no será sostenible por discurso, sino por modelo de negocio. Hay proyectos que nacen desde la intención. Y hay proyectos que se construyen desde la estructura. El grupo de empresarios Cero Residuos de Navarra pertenece claramente al segundo. Empresarios de alojamientos Cero Residuos de Navarra Tras la reciente reunión presencial que mantuvimos ayer martes en la sede de ANAPEH, el avance del proyecto no solo confirma su sentido, sino que refuerza algo que en Hoteliting tenemos muy claro: la sostenibilidad solo tiene recorrido real cuando está conectada con la rentabilidad, la estrategia y el posicionamiento. Durante la sesión de trabajo abordamos uno de los grandes retos —y oportunidades— del sector: la digitalización y el impacto de la inteligencia artificial en los alojamientos turísticos. Pero no desde un enfoque teórico, sino desde la aplicación directa. Cómo comunicar mejor, cómo posicionarse, cómo convertir una propuesta diferencial en visibilidad real y en negocio. Porque aquí está una de las claves del proyecto: No se trata de ser sostenibles. Se trata de ser elegidos. Y para ser elegidos, hay que saber comunicar, estructurar y posicionar. El grupo Cero Residuos no es un conjunto de alojamientos que comparten una etiqueta. Es un modelo que se está construyendo con fundamento, con objetivos claros y con una orientación directa a la rentabilidad de las empresas que lo integran. Estamos hablando de empresas que no solo declaran sostenibilidad, sino que la operan. Empresas que han implementado procesos circulares reales. Empresas que trabajan activamente en la reducción de residuos como parte de su modelo de gestión. Y eso, en el contexto actual, no es solo una ventaja competitiva. Es una singularidad. Una singularidad que, bien trabajada, tiene un enorme potencial de posicionamiento. Durante la jornada, además de profundizar en la estrategia digital y el uso de herramientas de inteligencia artificial, definimos los lineamientos de trabajo para los próximos meses. Un plan que va más allá de la comunicación y que incorpora tres ejes fundamentales: La consolidación del posicionamiento del grupo como propuesta diferencial dentro del mercado turístico. La incorporación progresiva de nuevas empresas que refuercen el modelo y amplíen su alcance. La generación de un evento de carácter internacional que permita proyectar el concepto Cero Residuos más allá del territorio, conectándolo con tendencias globales y con otros actores del sector. Este último punto no es menor. El proyecto no busca quedarse en lo local. Busca escalar. Porque cuando hay base, coherencia y modelo, el crecimiento deja de ser una aspiración para convertirse en una consecuencia. Desde Hotéliting, este tipo de proyectos representan exactamente la línea en la que creemos y en la que trabajamos: desarrollo estratégico de destinos y empresas turísticas con una visión clara de negocio, donde la sostenibilidad no es un discurso, sino una estructura. El trabajo con el grupo Cero Residuos de Navarra está demostrando que es posible construir una propuesta turística diferente, con identidad, con coherencia y con capacidad real de generar valor. No solo para el cliente. También para las empresas. Porque al final, y conviene no olvidarlo: El futuro del turismo no será de quienes digan que son sostenibles.Será de quienes lo conviertan en una ventaja competitiva real. (*) Bienvenido Kerman y Hostal Rural Txapi Txuri a Cero Residuos.

  • La experiencia ha muerto, ¿viva la experiencia? ¿Hay algo más que experiencias?

    Llevamos años —demasiados— hablando de experiencias. Las hemos definido, empaquetado, segmentado y vendido hasta el límite. Experiencias culturales, naturales, gastronómicas, rurales, urbanas. Después llegaron las auténticas, las inmersivas, las transformadoras. Y ahora, las regenerativas. El discurso no ha dejado de evolucionar… pero el concepto sigue siendo el mismo. La pregunta incómoda es inevitable:¿estamos realmente avanzando o simplemente renombrando lo mismo una y otra vez? Enoturismo La “experiencia” se ha convertido en un estándar. Ya no es un elemento diferencial, sino una condición mínima. Todo es experiencia. Y cuando todo lo es, nada lo es realmente. El término ha perdido tensión competitiva. Se ha diluido. Durante años, el sector turístico ha encontrado en la experiencia un refugio conceptual cómodo: es flexible, es aspiracional y es fácilmente comunicable. Pero también es difuso, ambiguo y, sobre todo, replicable. Hoy, prácticamente cualquier propuesta puede autodenominarse “experiencia” sin que eso suponga una ventaja real. Entonces, ¿hay algo más allá? La respuesta no es sencilla, pero sí necesaria. Porque quizá el futuro no pasa por seguir redefiniendo la experiencia, sino por superarla. Lo que empieza a emerger —todavía de forma tímida— es un cambio de enfoque: de la experiencia al impacto, de lo vivido a lo que permanece . ¿Será verdad que el viajero ya no solo busca sentir algo durante su estancia, sino que ademnás busca que ese paso deje una huella: en él, en el territorio, en la comunidad? Si es así, aquí es donde aparece un terreno menos explorado, menos explotado y, por tanto, más interesante. Turismo Rural o de interior No se trataría solo de ofrecer algo memorable, sino de generar algo significativo. No se trataría de diseñar actividades, sino de construir relaciones. No se trataría de ocupar tiempo, sino de aportar valor real. ¿Estamos preparados para eso? ¿es factible para toda la industria? ¿y para todos los turistas? Porque este cambio implica renunciar a cierta comodidad. La experiencia se puede diseñar y controlar. El impacto, no siempre. La experiencia se puede vender fácilmente. El valor profundo, no tanto. La experiencia se consume. Lo significativo se integra. El reto es enorme:¿cómo se conceptualiza algo que va más allá del momento?¿cómo se comunica sin caer, de nuevo, en etiquetas vacías?¿cómo se convierte en producto sin desnaturalizarlo? Quizá la clave no está en buscar un nuevo nombre, sino en cambiar la lógica. Dejar de preguntarnos qué experiencia ofrecemos y empezar a preguntarnos qué aportamos realmente. El turismo tiene todavía mucho por hacer. Pero para avanzar, primero tendrá que aceptar que lleva demasiado tiempo girando sobre sí mismo. Y entonces:¿seguiremos hablando de experiencias… o empezaremos, por fin, a construir algo distinto? ¿pasaremos de vivir la experiencia a ser la experiencia? Dime que opinas y cuál es tu "experiencia". Escríbeme y si te pareció interesante, compárteme.

  • ¿Somos conscientes del impacto que generamos al viajar?

    Nuestra elección puede apoyar empresas locales, proteger el entorno y fortalecer economías rurales. El turismo es, ante todo, una actividad profundamente conectada con el territorio. Detrás de cada alojamiento, de cada experiencia y de cada destino hay personas, empresas y comunidades que trabajan para generar valor. Por eso, cuando hablamos del futuro del turismo, hablamos inevitablemente de colaboración, trabajo en red y asociatividad. Ninguna empresa turística construye un destino por sí sola. En los últimos 20 años he tenido la oportunidad de trabajar de cerca con numerosos proyectos turísticos y, si algo he aprendido, es que los destinos que avanzan son aquellos donde los empresarios deciden caminar juntos . Compartir visión, sumar esfuerzos y construir mensajes comunes es lo que permite que un territorio se posicione de manera coherente y sólida. Un ejemplo muy inspirador de esta forma de trabajar lo encontramos en Navarra , donde varios empresarios turísticos integrados en ANAPEH  y vinculados al sello Cero Residuos  vuelven a lanzar una campaña que pone en el centro algo fundamental: la decisión del viajero . La campaña se llama “Elegir dónde te alojas puede cambiar las cosas” , y su mensaje es tan sencillo como poderoso. Cuando un viajero elige un alojamiento, no solo está reservando una cama para pasar la noche. Está tomando una decisión que tiene un impacto directo en el territorio. Elegir bien significa apoyar a empresas locales comprometidas , contribuir a cuidar el entorno  y ayudar a que se sigan desarrollando proyectos que generan valor económico, social y ambiental en el destino. En definitiva, significa entender que el turismo también es una herramienta de transformación . Muchas veces hablamos de sostenibilidad de una manera abstracta, pero la realidad es mucho más concreta. La sostenibilidad se construye con decisiones diarias: cómo gestionamos los residuos, cómo optimizamos los recursos, cómo trabajamos con proveedores locales, cómo cuidamos el paisaje y cómo generamos oportunidades en nuestras comunidades. Por eso es tan relevante el trabajo que están desarrollando estos empresarios navarros. No se trata únicamente de aplicar medidas dentro de sus alojamientos, sino de generar una cultura empresarial comprometida con la economía circular y con el desarrollo responsable del territorio . Esta campaña busca precisamente eso: conectar al viajero con esa realidad , recordarle que su decisión importa y que su elección tiene consecuencias positivas cuando apuesta por proyectos comprometidos. Detrás de esta iniciativa están alojamientos que llevan tiempo trabajando con una visión clara de sostenibilidad y responsabilidad turística. Entre ellos se encuentran Casa Rural La Cuca, Hostal Rural Txapi Txuri, Casa Aldabe, Mendiburu Rural Boutique, Apartamentos Tresanea, Heredad Beragu Hotel, Casa Urruska, Casa Rural Catalingarde I y II y Posada Elbete . Todos ellos forman parte de una red de empresarios que entiende que el turismo del futuro no se construye en solitario, sino desde la colaboración, la coherencia y el compromiso con el territorio . Como viajero, cada reserva que haces es también una declaración de principios. Elegir alojarte en empresas comprometidas con la sostenibilidad, con la economía local y con el cuidado del entorno es una manera muy directa de apoyar ese modelo turístico que muchos queremos para el futuro. Porque, efectivamente, elegir dónde te alojas puede cambiar las cosas . Y mucho más de lo que a veces imaginamos.

  • La consultoría turística: la gran ausente en los grados de Turismo.

    Hay una pregunta que incomoda, pero que el sector debería formularse con honestidad: ¿por qué la consultoría turística no ocupa un lugar estructural en la mayoría de los grados universitarios en Turismo? En los planes de estudio encontramos gestión hotelera, marketing, planificación de destinos, economía aplicada, organización de eventos. Sin embargo, rara vez aparece una asignatura que forme de manera específica en consultoría turística como disciplina estratégica. Y no estamos hablando de una materia accesoria, sino de una competencia clave para el desarrollo y la sostenibilidad del sector. La consultoría no es una extensión de la experiencia profesional. No es una opinión con cierta trayectoria detrás. No es haber trabajado en un proyecto y extrapolar conclusiones. La consultoría exige método, análisis, diagnóstico, visión global y capacidad de diseñar estrategias con base en datos. La consultoría requiere de un conocimiento profundo del sector público y privado, ya que ambos coexisten y deben entenderse siempre. Formar consultores turísticos implica enseñar a analizar mercados y tendencias, interpretar indicadores económicos, diseñar modelos de negocio, estructurar planes estratégicos, integrar marketing, comunicación, gestión y administración desde una visión 360. Implica formar profesionales capaces de liderar proyectos complejos y tomar decisiones con criterio técnico. Entonces, ¿por qué no se incorpora con claridad en las mallas curriculares? ¿Por qué los directores académicos no la consideran una necesidad estructural? ¿Se subestima su importancia? ¿Se teme la complejidad que supone enseñar pensamiento estratégico real? ¿O seguimos formando principalmente perfiles operativos en lugar de estrategas? La consecuencia es evidente: el vacío formativo abre la puerta al intrusismo. Proliferan los llamados “consultores turísticos” cuya principal credencial es la experiencia puntual o la visibilidad pública. Pero opinar no es asesorar. Haber estado en el sector no equivale a tener capacidad metodológica para diagnosticar y transformar. El turismo necesita rigor. Necesita profesionales capaces de analizar antes de proponer, de medir antes de decidir y de diseñar estrategias sostenibles en el tiempo. Y ese rigor empieza en la universidad. Si no formamos verdaderos consultores, otros ocuparán ese espacio sin la preparación adecuada. La pregunta no es si la consultoría turística debería enseñarse. La pregunta es: ¿por qué todavía no se considera imprescindible? ¿Qué opinas?

  • Turismo regenerativo: ¿una utopía bienintencionada o el nuevo camino necesario?

    “El turismo regenerativo es un paso más allá del sostenible. No se trata solo de no hacer daño, sino de regenerar: contribuir a que el lugar visitado esté mejor después de nuestra visita.” Esa frase se repite con entusiasmo en congresos, artículos y propuestas de desarrollo turístico en los últimos años. Y no es para menos: la idea es poderosa. Pensar que un viajero puede no solo evitar impactos negativos, sino dejar un territorio mejor que como lo encontró, es una promesa que conecta con el deseo de transformar el mundo desde lo cotidiano. Pero, ¿es realista? En esta búsqueda por hacer las cosas “mejor”, aparecen preguntas que, como profesional del diseño de experiencias y del desarrollo turístico, no puedo dejar de plantearme. ¿Quién define qué es “regenerar”? La primera duda que me surge es: ¿quién establece los parámetros de lo que significa una acción regenerativa adecuada y correcta? ¿Qué indicadores nos permiten afirmar que un destino está “mejor” luego de la visita de turistas? ¿Hablamos de biodiversidad, de cohesión social, de economía local, de conservación del patrimonio? El riesgo de conceptos como este —cargados de buenas intenciones— es que se vuelvan vagos o simbólicos si no están acompañados de criterios claros, aplicables y contextualizados. ¿Es el turista el protagonista de esta regeneración? Otro dilema tiene que ver con el rol que se asigna al turista. ¿Por qué sería él o ella quien debe liderar o ejecutar acciones regenerativas? ¿Tiene el conocimiento, la sensibilidad o las herramientas necesarias? ¿Queremos convertir al viajero en una especie de activista itinerante? ¿Debe necesariamente dedicar su viaje a "trabajar" y no a descansar? Más allá de buenas intenciones, la mayoría de los turistas no están formados para llevar a cabo intervenciones territoriales, sociales o ambientales con criterio técnico o ético. Y muchas veces, cuando se intenta forzar ese papel, se cae en lógicas de volunturismo o experiencias superficiales que tranquilizan la conciencia, pero no aportan verdadera mejora al destino. ¿Están los empresarios preparados? Y si el turista no es el actor principal… ¿lo son los empresarios turísticos? ¿Cuántos alojamientos, operadores o destinos están hoy realmente capacitados para diseñar, liderar y evaluar proyectos regenerativos? El compromiso con lo regenerativo exige una visión sistémica, una lectura profunda del territorio y una disposición a colaborar con actores locales, científicos, comunidades y gestores públicos. No basta con incorporar prácticas verdes o discursos inspiradores. Se trata de reparar, restaurar, co-crear y cuidar procesos a largo plazo. ¿Qué significa que un lugar esté “mejor” después? ¿Mejor para quién? ¿Desde qué mirada se evalúa esa mejora? Lo que para un turista puede ser un “mejor destino” por su tranquilidad, autenticidad o paisajes bien conservados, para una comunidad local puede significar pérdida de acceso, gentrificación o cambios no deseados en sus dinámicas cotidianas. Presuponer que los turistas afectan negativamente los destinos (y que, por lo tanto, deben compensar o regenerar) también es peligroso. No todos los flujos turísticos son destructivos. No todos los destinos están en crisis. La solución no puede pasar por cargar al visitante con la responsabilidad de reparar un sistema que, muchas veces, ya estaba deteriorado antes de su llegada. Entonces, ¿hay futuro en el turismo regenerativo? Sí. Pero no si lo convertimos en un eslogan bonito sin respaldo operativo. El turismo regenerativo tiene sentido si es parte de un proyecto de desarrollo territorial justo, colaborativo y bien diseñado. Si es liderado por comunidades que definen qué, cómo y con quién quieren regenerar. Y si las empresas turísticas asumen su rol como facilitadoras, no como salvadoras. Al turista le podemos invitar a mirar, a escuchar, a participar desde la humildad. Pero no le podemos pedir que cargue con la responsabilidad de sanar lo que ni la política, ni la economía, ni el propio sector ha sabido cuidar. En resumen El turismo regenerativo plantea una visión poderosa. Pero como toda visión ambiciosa, requiere rigor, tiempo, formación y responsabilidad compartida. No es una fórmula mágica. Es una posibilidad. Y como todas las posibilidades reales, necesita menos frases inspiradoras y más acciones concretas, humildes y bien pensadas. Tener experiencia como paciente no convierte a nadie en cardiólogo. Lo mismo pasa en turismo: no basta con haber viajado mucho para saber cómo se gestiona y mejora un destino. Dejemos a los profesionales turísticos y no turísticos, formados y capacitados, tanto del sector público como privado, que sean ellos los que establezcan las líneas de actuación para un mejor turismo.

  • ¿Qué está pasando con los grados de Turismo? Una reflexión necesaria (y urgente).

    En los últimos meses he mantenido conversaciones profesionales  que, lejos de tranquilizar, refuerzan una preocupación creciente  en torno a los estudios universitarios de Turismo. Intercambios con una amiga, exalumna y hoy doctora en una universidad del norte de España, y con el secretario de estudios de otra universidad en Santiago de Chile, coinciden en un mismo diagnóstico: la caída sostenida de solicitudes y matriculaciones en los grados de Turismo  no es una excepción puntual, sino una tendencia clara y compartida en distintos países. La pregunta es inevitable: ¿qué está fallando? El turismo es, paradójicamente, uno de los sectores económicos más relevantes en países como España y Chile. Genera empleo, dinamiza territorios, sostiene economías locales y es clave en la proyección internacional de los destinos. Sin embargo, no está logrando atraer a las nuevas generaciones desde el ámbito académico . ¿No responden los grados actuales a las inquietudes reales de los estudiantes?¿Perciben los jóvenes que el esfuerzo formativo no se corresponde con las condiciones laborales posteriores?¿Sigue siendo el turismo un sector que, pese a su complejidad y exigencia, remunera por debajo de otros ámbitos profesionales ? El turismo es un sector de servicios altamente demandante: horarios extensos, picos de trabajo intensos, gestión constante de personas, resolución de conflictos, adaptación continua y una presión creciente por la excelencia. Y, aun así, la percepción salarial y de proyección profesional sigue siendo limitada  frente a otros sectores con exigencias similares o incluso menores. A esto se suma otro debate incómodo pero necesario ¿La gente joven ya no quiere ponerse al frente del servicio? ¿O simplemente no quiere hacerlo en condiciones poco atractivas, con escaso reconocimiento profesional y márgenes de crecimiento reducidos? Además, el intrusismo profesional  continúa siendo una realidad persistente. La falta de una clara delimitación de competencias y el acceso al sector sin formación específica desincentivan a quienes sí apuestan por una carrera universitaria, al no percibir una ventaja competitiva clara. Quizá ha llegado el momento de plantear una revisión profunda de los grados de Turismo . No como un simple lavado de cara, sino como una transformación estructural. Tal vez el camino pase por articularlos de forma más transversal , integrando, no como asignaturas sino como grados compratidos, disciplinas como Administración y Dirección de Empresas; Derecho; Ingeniería comercial; Marketing, datos y tecnología; Sostenibilidad y gestión territorial; Consultoría turística , como eje clave para formar en análisis, estrategia, desarrollo de proyectos, visión global del destino y capacidad de toma de decisiones. La consultoría turística  es hoy una de las grandes ausentes en muchas mallas curriculares, pese a ser una disciplina esencial para comprender el sector desde una mirada estratégica, crítica y aplicada. Formar profesionales capaces de analizar contextos, diseñar soluciones, acompañar procesos de transformación y aportar valor real a empresas y destinos es, probablemente, una de las claves para dignificar y proyectar la profesión. El turismo actual necesita perfiles híbridos, con visión estratégica, capacidad de gestión, lectura de datos, conocimiento legal, competencias digitales y liderazgo. Y eso exige planes de estudio más ambiciosos, conectados con la realidad del mercado y con salidas profesionales claras y atractivas . No se trata de cuestionar la importancia del turismo —esa está fuera de toda duda—, sino de preguntarnos si estamos formando para el turismo que existe hoy y, sobre todo, para el que viene . Lanzo estas reflexiones con la voluntad de abrir debate. ¿Compartes este diagnóstico? ¿Lo ves desde dentro de la universidad, desde la empresa o desde la experiencia profesional?¿Dónde crees que están las soluciones? Creo sinceramente que este es un momento clave para escuchar, repensar y actuar . Y quizá la mejor forma de empezar sea hablando de ello, sin miedo y con honestidad .

  • Estancias de Chile: un producto turístico único que Chile aún no está explotando como merece.

    Chile cuenta con un producto turístico singular y único en el mundo : las Estancias de Chile .Un recurso patrimonial, cultural y productivo que, bien estructurado, tiene el mismo potencial diferenciador que los Castillos y Maisons de Maître en Francia, los Riads en Marruecos, los Ryokan tradicionales de Japón, las Casas Rurales en España, los Cottages en Reino Unido, los Agroturismos en Italia o las Haciendas Cafeteras en Colombia . La pregunta es clara:👉 ¿Es Chile plenamente consciente del valor estratégico que tiene este producto? 👉 ¿Y sus autoridades turísticas, lo están utilizando como una verdadera palanca de posicionamiento internacional? Estancia Cerro Guido Un producto singular necesita una estrategia singular. Las Estancias no son solo alojamientos. Son paisaje, historia, identidad, vida rural, producción, tradición y experiencia . Son un relato auténtico que el mercado internacional busca cada vez más: turismo experiencial, sostenible y con sentido . Pero ningún producto singular se posiciona solo.Por eso, la creación de un Club de Producto de Estancias de Chile  no es una opción estética, es una herramienta estratégica de mercado . Estancia San Luis Un club de producto permite: Agrupar empresas con una propuesta diferencial común Definir criterios claros de calidad y relato Construir una marca colectiva fuerte Facilitar la penetración en mercados nacionales e internacionales Acceder a apoyo institucional y financiación pública ¿Por qué apoyar el Club de Producto de Estancias? Porque estas iniciativas: Dinamizan las empresas locales  y profesionalizan su oferta Activan el comercio y los servicios del entorno Generan empleo estable y arraigado al territorio Refuerzan la sostenibilidad económica, social y ambiental Evitan la banalización del destino y apuestan por el valor a largo plazo Un club de producto bien diseñado ordena la oferta, mejora la competitividad y multiplica el impacto , algo que ninguna estancia puede lograr de forma individual. Estancia Lago Pinto Club de Estancias de Chile: turismo con identidad y futuro. Desde hace años trabajamos en este proyecto convencidos de que Chile tiene en sus estancias uno de los productos turísticos más potentes del Cono Sur , capaz de posicionarse al nivel de los grandes referentes internacionales. Pero para que eso ocurra se necesita: Visión estratégica Colaboración público-privada Apoyo institucional real Empresas alineadas en un mismo relato El turismo del futuro no se basa en volumen, sino en singularidad, experiencia y sostenibilidad . Las Estancias de Chile lo tienen todo para liderar ese camino. Estancia Río Penitente 👉 Si quieres conocer más sobre este proyecto, que iniciamos hace años, contáctanos  y conversemos. Porque los grandes destinos no se improvisan: se diseñan . 📩 Correo:   info@hoteliting.com 📞 Teléfonos: España: +34 663 612 793 España: +34 600 427 247 Chile: +56 9 5728 0798 🌐 Web:   https://www.hoteliting.com

  • Santiago Urbano: experiencias que reactivan el corazón de la ciudad.

    Desde Hoteliting  asumimos un compromiso claro con el desarrollo de los destinos: activar espacios, generar valor económico y recuperar la vida urbana a través de experiencias turísticas bien diseñadas . En esta línea nace Santiago Urbano , un proyecto en el que trabajamos en el diseño y desarrollo de 7 experiencias turísticas  orientadas a dinamizar los barrios de Santiago Centro . Mural en Barrio Yungay Santiago Centro es un territorio con alto valor patrimonial, cultural y social , que necesita volver a ser vivido, recorrido y disfrutado. Recuperar sus dinámicas de consumo no es solo una cuestión turística, sino también económica, social y urbana . Un proyecto para reactivar, no solo para atraer visitantes. El objetivo de Santiago Urbano  no es crear productos turísticos aislados, sino experiencias que conecten a las personas con la ciudad , tanto a quienes la habitan como a quienes la visitan. Experiencias pensadas para: Ser vividas por los propios anfitriones de la ciudad . Atraer a viajeros nacionales e internacionales  interesados en conocer Santiago de forma auténtica. Generar impacto real en las empresas y servicios del territorio . La colaboración como eje del desarrollo. La reactivación de Santiago Centro solo es posible desde la colaboración activa entre gremios, empresarios, barrios e instituciones públicas . Santiago Urbano se construye desde una lógica de trabajo compartido, donde cada actor aporta conocimiento, visión y capacidad de acción. 5 claves del proyecto Santiago Urbano: Diseño de experiencias con identidad local , basadas en el patrimonio, la cultura y la vida cotidiana de los barrios. Recuperación de dinámicas de consumo , impulsando el comercio, la gastronomía y los servicios locales. Trabajo colaborativo multisectorial , alineando intereses públicos y privados. Valor para residentes y visitantes , creando experiencias que se disfrutan desde dentro y hacia fuera. Visión sostenible y de largo plazo , enfocada en impacto, continuidad y beneficio para el territorio. Hoteliting: experiencia internacional al servicio de los destinos. Desde Hoteliting  diseñamos y desarrollamos proyectos no solo vinculados a la industria hotelera, sino también a destinos urbanos y territorios  que buscan activarse de forma estratégica. Contamos con experiencia en diferentes destinos internacionales , acompañando a empresas, asociaciones y administraciones en procesos de dinamización turística, diseño de experiencias y posicionamiento de valor . Santiago Urbano  es un paso más en nuestra forma de entender el turismo: como una herramienta para activar ciudades, fortalecer empresas y crear experiencias que se viven, no que solo se observan . 📞 Contacto – Hotéliting En Hotéliting  acompañamos a destinos, asociaciones y empresas turísticas en el diseño de experiencias, dinamización de espacios y proyectos estratégicos de turismo y hotelería , con más de 20 años de experiencia internacional  y un enfoque sostenible y colaborativo. 📩 Correo:   info@hoteliting.com 📞 Teléfonos: España: +34 663 612 793 España: +34 600 427 247 Chile: +56 9 5728 0798 🌐 Web:   https://www.hoteliting.com   Si quieres activar tu destino, fortalecer tu oferta o generar experiencias que conecten con el mercado actual, contáctanos  para conversar sobre tu proyecto.

  • Hotéliting inicia 2026 impulsando la estrategia Cero Residuos junto a ANAPEH.

    Arrancamos el año trabajando junto a ANAPEH  y los empresarios adheridos al sello Cero Residuos , dando un paso clave en la profesionalización de la sostenibilidad en el sector del alojamiento. Este nuevo ciclo de trabajo pone el foco en la formación estratégica , orientada no solo a la reducción real de residuos, sino también a la captación, análisis y comunicación de KPIs estratégicos  que permitan medir, comprender y trasladar el impacto generado por las empresas tanto a nivel interno como en su territorio. De la acción a la medición: sostenibilidad con datos. Uno de los grandes retos del sector turístico es transformar las buenas prácticas en impacto medible y comunicable . Por ello, desde Hotéliting estamos acompañando a ANAPEH y a las empresas del sello Cero Residuos en un proceso formativo centrado en: Identificación de indicadores clave de sostenibilidad (KPIs) . Metodologías para la captación y análisis de datos reales . Integración de estos datos en la estrategia empresarial y de comunicación . Evaluación del impacto económico, ambiental y territorial. La sostenibilidad deja así de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta de gestión, posicionamiento y competitividad . Un enfoque global para medir el impacto real. Durante esta primera fase, comenzamos a trabajar de forma global con 10 empresas que ya forman parte del sello Cero Residuos , analizando de manera conjunta: La reducción efectiva de residuos. La optimización de procesos y recursos. El impacto generado en el entorno local. El valor reputacional y estratégico para cada empresa. Este enfoque colectivo permite no solo conocer el desempeño individual, sino también visualizar el impacto agregado del sector , reforzando el papel de ANAPEH como agente tractor de la sostenibilidad turística. Formación estratégica para un sector más competitivo. La formación que estamos desarrollando va más allá de lo operativo. Está diseñada para ayudar a los empresarios a: Tomar decisiones basadas en datos. Comunicar su compromiso sin caer en el greenwashing. Convertir la sostenibilidad en un valor diferencial real . Alinear sus acciones con las expectativas del mercado y del territorio. Un paso más hacia un turismo responsable y medible. Este arranque de año marca un hito importante: avanzar hacia un modelo en el que la estrategia Cero Residuos  se apoye en métricas claras, comparables y útiles para el negocio y para el destino. Desde Hotéliting, seguimos apostando por una sostenibilidad estratégica, medible y comunicable , capaz de generar impacto real en las empresas y en los territorios en los que operan. Seguimos avanzando.

  • Coach Hotelero: innovación para la gestión estratégica de tu alojamiento.

    En Hotéliting  creemos firmemente que la innovación en la gestión hotelera no solo pasa por implementar nuevas tecnologías o herramientas digitales, sino también por acompañar a los equipos directivos y propietarios de alojamientos turísticos en la toma de decisiones estratégicas . Por eso, hemos desarrollado nuestro servicio de Coach Hotelero , una propuesta única que se diferencia por el perfil de nuestros asesores : profesionales con amplia trayectoria en el sector, que han sido propietarios y gerentes de hoteles . Esta experiencia real nos permite comprender las necesidades, desafíos y oportunidades desde dentro, con una mirada práctica y aplicada. ¿Por qué un Coach Hotelero? Al igual que un terapeuta ayuda a una persona a entenderse y orientarse, el Coach Hotelero se convierte en un aliado estratégico  que te acompaña a: ✅ Diagnosticar la situación actual de tu hotel o alojamiento. ✅ Identificar fortalezas y debilidades en la gestión. ✅ Diseñar o reorientar la estrategia empresarial. ✅ Optimizar la rentabilidad y sostenibilidad del negocio. ✅ Acompañar en la implementación de mejoras concretas. El valor añadido está en que no ofrecemos un manual genérico, sino una propuesta personalizada , adaptada a la realidad de cada alojamiento, con una visión integral que combina estrategia, operación, comercialización y comunicación. En un sector tan dinámico y competitivo como el turismo, contar con un “coach” es contar con una brújula : una guía que te ayuda a tomar decisiones acertadas, a anticiparte a los cambios y a alcanzar una mayor rentabilidad. En Hotéliting  estamos convencidos de que este servicio es clave para transformar la forma de gestionar los alojamientos turísticos, llevando la profesionalización del sector a otro nivel. 📞 Contacto directo Hotéliting: 📲 España: +34 663 612 793 / +34 600 427 247 📲 Chile: +56 9 5728 0798 🌐 www.hoteliting.com ✉️ info@hoteliting.com ✍️ Pablo Granell _ Consultor en Marketing y Estrategia Turística

  • ¿España despoblada o España olvidada? El interior debe exigir un Ministerio.

    El problema del interior de España no es nuevo, pero cada verano los incendios forestales, la falta de prevención y la insuficiente capacidad de reacción vuelven a ponerlo en evidencia. La llamada  España despoblada  no solo sufre el abandono de habitantes, sino también la ausencia de proyectos sólidos con una visión integral de futuro. Se habla de repoblar, se habla de dinamizar, pero ¿dónde están las estrategias 360° que permitan atraer y retener población de manera sostenible? Una estrategia que abarque vivienda, empleo, conectividad digital, educación, recursos sanitarios, cultura y, al mismo tiempo, una política clara de gestión forestal y de prevención de incendios. Porque no podemos hablar de desarrollo rural sin hablar también de la seguridad de sus ecosistemas. La descentralización administrativa, que en teoría debería acercar la gestión a los territorios, en la práctica abre otra pregunta incómoda: ¿son realmente eficientes las administraciones autonómicas y locales para gestionar los recursos? ¿O la multiplicidad de organismos acaba ralentizando decisiones que, desde una visión más centralizada y global, podrían ser más rápidas y efectivas? El dilema está ahí: cercanía frente a eficacia. Mientras tanto, la realidad golpea con crudeza. Incendios que arrasan miles de hectáreas, proyectos que se quedan en titulares, y una población rural que envejece y que no encuentra relevo. Y surgen las preguntas inevitables: ¿Es la repoblación y la reforestación una estrategia conjunta que debe abordarse tras cada desastre natural? ¿Estamos diseñando políticas de prevención a largo plazo o seguimos apagando fuegos —en todos los sentidos— con soluciones improvisadas? ¿Cómo es posible que cientos de incendios arrasen nuestro país cada verano y que no existan responsables claros? ¿Qué está pasando realmente? ¿España despoblada o España olvidada? ¿Debe el interior debe exigir un Ministerio? España necesita un nuevo pacto rural, una hoja de ruta con visión global que supere las fronteras administrativas y los intereses partidistas. Una estrategia que integre territorio, población y ecosistemas bajo un mismo paraguas.  El interior necesita un Ministerio  que garantice recursos humanos y económicos Solo así podremos hablar de futuro para la llamada España vaciada, o más bien, la España olvidada. Porque en el fondo la cuestión no es solo si repoblar o reforestar. La cuestión es si, como país, estamos dispuestos a mirar al interior no como un problema, sino como una oportunidad estratégica. ¿Debiéramos comenzar una campaña de firmas para proponer la formalización del Ministerio de Interior o de la España despoblada?

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